Unidos Por Medio Oriente

Una cita con Dios

En Génesis 3:8-9 Dios se acercó a Adán y a Eva después de que pecaron y les hizo una simple pregunta: ¿Dónde están?

Eso me hizo darme cuenta que Dios ya había concretado una cita con ellos, pero Adán y Eva decidieron esconderse a causa de la vergüenza que sintieron por haber desobedecido a Dios. Perdieron la cita que tenían con el Creador y el privilegio de pasear con Él en medio del paraíso por escuchar la mentira de la serpiente y querer probar algo que supuestamente no encontrarían en Dios.

Hoy en día actuamos de la misma forma que Adán y Eva: buscamos diferentes experiencias, personas y momentos que nos hagan sentir algo más, algo que nunca antes hayamos experimentado… Muchas veces ponemos nuestra esperanza o nuestro esfuerzo en nuestra pareja, un equipo de fútbol, trabajo o incluso en el ministerio y dejamos de lado lo más importante: la cita con nuestro Creador. Es ahí, a solas con Él, dónde encontramos vida.

Cuando intentamos construir nuestra identidad con cualquier cosa o persona que no es Dios, cometemos idolatría. Muchas de esas cosas o personas son regalos de Dios, cómo el árbol de la ciencia, que era parte del paraíso del Edén; pero el problema viene esas cosas se vuelven fundamentales para nuestras vidas y nos hacen perder la cita que tenemos con nuestro Dios.

Poner nuestro esfuerzo en búsquedas materiales, logros, o relaciones, nos hace perder nuestra identidad. Esto es altamente peligroso para nuestras vidas porque nos lleva al orgullo cuando triunfamos y a la desesperación cuando fallamos.

Entonces, ¿realmente para qué o quién vivimos? ¿Hay algo en nosotros a lo que nos hayamos aferrado con más afecto del que tenemos por Dios? ¿En qué confiamos para experimentar seguridad e importancia, o para encontrar nuestra identidad y propósito? ¿Qué es lo que nos hace perder nuestra cita con Dios?

La buena noticia es que tenemos un Rey que ha venido a liberarnos de la esclavitud y a rescatarnos de la idolatría. Te invito a que pongas tu identidad en lo que Jesús hizo por ti y que nunca pierdas tu cita con Él, porque no hay nada que necesitemos fuera de Cristo.

“Porque a Dios le agradó habitar en él con toda su plenitud 20 y, por medio de él, reconciliar consigo todas las cosas, tanto las que están en la tierra como las que están en el cielo, haciendo la paz mediante la sangre que derramó en la cruz.” – Colosenses 1:19-20

Escrito por: Rodrigo Orlando

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